2 Crónicas 6:1-4, 11-23
1 Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Uzías, el cual tenía dieciséis años de edad, y lo pusieron por rey en lugar de Amasías su padre.
2 Uzías edificó a Elot, y la restituyó a Judá después que el rey Amasías durmió con sus padres.
3 De dieciséis años era Uzías cuando comenzó a reinar, y cincuenta y dos años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Jecolías, de Jerusalén.
4 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Amasías su padre.
11 Tuvo también Uzías un ejército de guerreros, los cuales salían a la guerra en divisiones, de acuerdo con la lista hecha por mano de Jeiel escriba, y de Maasías gobernador, y de Hananías, uno de los jefes del rey.
12 Todo el número de los jefes de familia, valientes y esforzados, era dos mil seiscientos.
13 Y bajo la mano de éstos estaba el ejército de guerra, de trescientos siete mil quinientos guerreros poderosos y fuertes, para ayudar al rey contra los enemigos.
14 Y Uzías preparó para todo el ejército escudos, lanzas, yelmos, coseletes, arcos, y hondas para tirar piedras.
15 E hizo en Jerusalén máquinas inventadas por ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los baluartes, para arrojar saetas y grandes piedras. Y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso.
16 Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.
17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes.
18 Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.
19 Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso.
20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.
21 Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová; y Jotam su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra.
22 Los demás hechos de Uzías, primeros y postreros, fueron escritos por el profeta Isaías, hijo de Amoz.
23 Y durmió Uzías con sus padres, y lo sepultaron con sus padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: Leproso es. Y reinó Jotam su hijo en lugar suyo.
Así terminó la vida de un rey inteligente y poderoso, pero arrogante que se sentía superior, el Padre no quiere que sus hijos sean así.
Proverbios 8:13-14
13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.
14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.
Solo el Padre Jehová y su Hijo Jesucristo tienen el poder, nosotros en esta vida no somos nada, si no, ¿por qué en momentos de aflicción clamamos a Él?, hasta el más malvado lo busca cuando siente que la vida se les va de las manos o un ser querido, entonces, ¿por qué tendríamos que andar por la vida mirando en menos a los demás, llenos de arrogancia por cosas materiales o por alguna profesión?, el dinero no te da la solución, viene de Dios y de su Hijo que murió en la cruz para tu salvación.
Proverbios 16:18-19
18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Y antes de la caída la altivez de espíritu.
19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.
Jeremías 49:16
Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.
Apocalipsis 3:17
Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apocalipsis 3:11He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
16 Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.
17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes.
18 Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.
19 Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso.
20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.
21 Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová; y Jotam su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra.
22 Los demás hechos de Uzías, primeros y postreros, fueron escritos por el profeta Isaías, hijo de Amoz.
23 Y durmió Uzías con sus padres, y lo sepultaron con sus padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: Leproso es. Y reinó Jotam su hijo en lugar suyo.
Así terminó la vida de un rey inteligente y poderoso, pero arrogante que se sentía superior, el Padre no quiere que sus hijos sean así.
Proverbios 8:13-14
13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.
14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.
Solo el Padre Jehová y su Hijo Jesucristo tienen el poder, nosotros en esta vida no somos nada, si no, ¿por qué en momentos de aflicción clamamos a Él?, hasta el más malvado lo busca cuando siente que la vida se les va de las manos o un ser querido, entonces, ¿por qué tendríamos que andar por la vida mirando en menos a los demás, llenos de arrogancia por cosas materiales o por alguna profesión?, el dinero no te da la solución, viene de Dios y de su Hijo que murió en la cruz para tu salvación.
1 Corintios 1:29
a fin de que nadie se jacte en su presencia.
Proverbios 16:18-19
18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Y antes de la caída la altivez de espíritu.
19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.
Proverbios 15:25
Jehová asolará la casa de los soberbios;
Levítico 26:19
Levítico 26:19
Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce.
Gálatas 6:3
Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.
Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.
Jeremías 49:16
Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.
Apocalipsis 3:17
Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Apocalipsis 3:15-16
15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apocalipsis 3:11He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
2 Corintios 4:7
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
Job 8:11
¿Crece el junco sin lodo?
¿Crece el prado sin agua?
Testifico que como dice en Job 8:11 tiene que haber un poder para que haya vida y eso no lo consigues con cosas materiales ni te lo da un título, Él quiere hijos que sean personas agradables, humildes y sencillos, también serviciales, que comprendan que la muerte es para todos, el dolor también, que no andemos por la vida sintiéndonos superiores, no importa donde vivamos, lo que importa es que no seamos su vergüenza, que seamos agradables para los que nos conocen aunque nos llamen locos, a Jesús también lo llamaron así y sin embargo por Él tenemos una segunda oportunidad de regresar a donde nuestro Padre el día de nuestra muerte terrenal, es mucho más inteligente una persona humilde que un engreído, yo por ejemplo crié 5 hijos con la ayuda de muchas personas que hasta el día de hoy me quieren, ellos estuvieron siempre para tender su mano cuando lo necesité, mis 5 hijos hoy son mi alegría, jóvenes buenos y todos prestan sus servicios para que esta vida sea más agradable para los que sufren y esa es mi alegría, a ver obedecido a Jesucristo cuando me enseñó siendo el dueño del mundo, que yo no fuera arrogante.
Mateo 11:29
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Dedico esta predicación a mis hijos y a mis nietos, también a mis amigos para que comprendan que el Padre no quiere hijos orgullosos, que aunque les duela en este mundo todos somos iguales, porque no somos dueños ni siquiera de nuestras vidas, menos de nuestros seres queridos, así que no caminemos por la vida despreciando a los demás quizás por su situación económica o por lo que sea, si no trabajemos en ser humildes de corazón y agradecidos con Dios, así cuando termine nuestro paso por la Tierra nos recuerden con cariño y digan:
- Esta fue una buena persona, que pena.
Y dejo con mucha humildad esta predicación en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Ahora esta hermosa parábola para reflexionar.
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
Job 8:11
¿Crece el junco sin lodo?
¿Crece el prado sin agua?
Testifico que como dice en Job 8:11 tiene que haber un poder para que haya vida y eso no lo consigues con cosas materiales ni te lo da un título, Él quiere hijos que sean personas agradables, humildes y sencillos, también serviciales, que comprendan que la muerte es para todos, el dolor también, que no andemos por la vida sintiéndonos superiores, no importa donde vivamos, lo que importa es que no seamos su vergüenza, que seamos agradables para los que nos conocen aunque nos llamen locos, a Jesús también lo llamaron así y sin embargo por Él tenemos una segunda oportunidad de regresar a donde nuestro Padre el día de nuestra muerte terrenal, es mucho más inteligente una persona humilde que un engreído, yo por ejemplo crié 5 hijos con la ayuda de muchas personas que hasta el día de hoy me quieren, ellos estuvieron siempre para tender su mano cuando lo necesité, mis 5 hijos hoy son mi alegría, jóvenes buenos y todos prestan sus servicios para que esta vida sea más agradable para los que sufren y esa es mi alegría, a ver obedecido a Jesucristo cuando me enseñó siendo el dueño del mundo, que yo no fuera arrogante.
Mateo 11:29
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Dedico esta predicación a mis hijos y a mis nietos, también a mis amigos para que comprendan que el Padre no quiere hijos orgullosos, que aunque les duela en este mundo todos somos iguales, porque no somos dueños ni siquiera de nuestras vidas, menos de nuestros seres queridos, así que no caminemos por la vida despreciando a los demás quizás por su situación económica o por lo que sea, si no trabajemos en ser humildes de corazón y agradecidos con Dios, así cuando termine nuestro paso por la Tierra nos recuerden con cariño y digan:
- Esta fue una buena persona, que pena.
Y dejo con mucha humildad esta predicación en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Ahora esta hermosa parábola para reflexionar.
