Marco 10:13-16|
13| Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.
14| Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
15| De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
16| Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Salmo 127:3| He aquí, herencia de Jehová son los hijos;14| Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
15| De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
16| Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Cosa de estima el fruto del vientre.
Salmo 128:3| Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
Sin embargo una gran tristeza me embarga, de saber que muchos pequeños en vez de vivir felices y amados sintiendo la protección de sus padres, uno de ellos o en alguno de los casos los dos, los maltratan, en algunos de los casos hasta quitarle la vida, sin considerar que este pequeño es más débil y que el Señor los ama; y que más encima dijo, que si no fuéramos como ellos,no alcanzaríamos la salvación el día de nuestra muerte.
Se supone que nuestro hogar debería ser, por mucho problemas que tengamos como gente adulta, con un cerebro que nos funciona, un pedacito de cielo, una fortaleza donde ellos deberían estar protegidos.
Hay muchos niños que ya murieron en manos de sus padres que se supone que los iban a amar y a cuidar, no quisieron ponerse en el lugar de ellos, que lloraron en silencio sin ser escuchados y auxiliado por nadie, esto angelitos llevaron su llanto hasta el cielo, donde el Padre le recibió con los brazos abiertos y los consoló hasta que Él haga justicia.
Y dijo Jesús:
Lucas 12:32| No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
Testifico ante el Padre, su Hijo Jesucristo y al Espíritu Santo que hoy cuento con 55 años y fui un número más de los niños maltratados que sobrevivió, quizás para predicar con mi testimonio, apenas empecé a caminar, mi madre me empezó a golpear y ha decirme palabras muy feas con garabatos, me decía de que no era mi madre y yo la miraba a ella con mis 3 años sin entender nada, también me decía de que por que no me morí y que yo era una guacha de mierda, mi largo cabello le servía para arrastrarme, nunca me quiso hasta el día de hoy, con quien puede me pone mal, como está vieja ella es la víctima, pero a Dios no va a engañar, crecí sola, soy un poco de cada vecino, ellos se preocuparon de educarme, darme valores, trabajé de los 12 años y siempre sentí esa falta de amor, ese vacío que nada puede llenarlo, ella me culpaba de haberse casado con mi padre a los 15 años ¿puedo ser culpable yo de sus malas decisiones?. Yo recibo una pensión que me da el gobierno, por depresión crónica y a veces ataque de pánico en que todo me asusta, me siento protegida solo en mi casa con mis hijas y la alegría de mis nietos cuando me vienen a ver, deben saber que los que sobrevivimos al maltrato infantil, la tristeza, los malos recuerdos, la soledad nos acompañarán toda nuestra vida hasta la hora de nuestra muerte, como las pesadillas, ya que no podemos dormir tranquilos, en nuestros sueños aparecen imágenes del pasado, gritos y llantos.
Nadie es perfecto, pero hay que hacer el intento de ocupar nuestro lugar como adulto:
Eclesiatés 7:20| Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
Por más que a veces no desesperen no nos cansemos en conversar aunque se amurren, considerando a Dios para criarlos:
Proverbios 3:6| Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
Efesios 6:4| Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Los tiempos de ignorancia pasaron, el chicote colgando en la pared es parte de un pasado doloroso, llenos de gente sin educación que para que los hijos los respetaran y mostrar su autoridad se bajaron a la estatura de un niño peleando con ellos y los criaron a puros golpes y así los hijos crecían y seguían su ejemplo golpeando a sus hijos también pensando que esta era la forma de criar.
Debemos conseguir el respeto siendo más comprensivos y pacientes aunque nos cueste, porque sin ellos no hay familia, no debemos abusar del poder que Dios nos dio al confiarnos a nuestros hijos, ya que no nos pertenecen, cuando Dios quiera el viene y se los lleva, ellos crecen rápido y si tienen malos recuerdos se irán de casa y jamás querrán regresar a visitarnos y nosotros seremos unos viejos achacosos y solos, llenos de remordimiento, esa es la razón porque me fui de la casa de mi madre y no me da ganas de volver a visitarla, que no te vaya a pasar a ti.
Yo fui madre muy joven, a los 19 años ya tenía 2 hijos y me equivoqué, mi vida era dura, llena de pobreza y soledad, estaba muy enferma de mis nervios, no maltraté a mis hijos, pero si ocupé mis manos para enseñarle a ser decente, afortunadamente una vecina testigo de Jehová, Silvia Basaéz, conversó conmigo y me enseñó a guiar a mis hijos con la palabra de Dios y amarlos más que a mi propia vida, me dijo que no importa que me hubiera equivocado en mi manera de educar, lo que importaba es que yo cambiara de actitud frente a mis hijos, porque no me pertenecían, hace 30 años atrás yo me convertí en un ser humano diferente, pero me duele a ver levantado la mano a mis hijos hombres, ojala un día me perdonen, que también fui ignorante para educarlos, pero que los amo con toda mi alma, son mi razón de seguir los 5 y me siento orgullosa y bendecida de todo ellos y me conforma pensar que no soy la mejor madre, pero tampoco soy la peor, aquí estaré mientras tenga vida para ustedes.
Esta tremenda predicación está dedicada a mis hijos y amigos como un consejo, que recuerden siempre que un adulto no es más valiente si golpea a un niño, salga a caminar, golpee la pared, busque un psicólogo, ante de hacer esta brutalidad, que en vez de encontrar un juguete en el living, puede encontrar un ataúd blanco si no se controla, el pequeño puede caer y perder la vida.
También dedico esta predicación a los niños maltratados, llora mi alma por ustedes amiguitos que sufren de maltrato, rezo todos los días por ustedes y dejo esta predicación con mucha humildad en el sagrado nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Predicaciones del Evangelio de Jesucristo.
De: Gladys Tapia, sierva de Jesucristo.
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Dios les bendiga.