Jesús toca la puerta de tu corazón. 2ª Parte de Jesús y la Mujer de Samaria.

Juan 4:6-26
6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.
7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.
8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.
9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.
10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?
12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?
13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.
17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;
18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.
21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.
23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.
26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

2ª Parte de Jesús y la mujer de Samaria.

Note lo que dijo el Señor Jesucristo en versículo 18, y no la condenó porque no estaba casada ni la juzgó, si no más bien la invitó a beber el agua de la vida en el versículo 10, como lo hizo con ella también lo hace hoy con nosotros, nos invita a beber el agua de la eternidad donde nunca tendremos sed.

Juan 7:37-38
37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

Juan 14:21,24
21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

Juan 15:16
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

Juan 10:11
Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

Jeremías 17:5

5 Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

Pero esta bendición hay para los que confían en Él.

Jeremías 17:7-8
7 Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.
8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Isaías 57:15-16
15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
16 Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado

Isaías 55:6
 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

Isaías 55:10-11
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Isaías 54:7
Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.

Isaías 43:18,25

18 No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.
25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

Isaías 44:3
Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;

Isaías 43:10-11
10 Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.
11 Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.

Testifico que esta predicación de la mujer de samaria ha tocado mi corazón profundamente, trajo recuerdos a mi mente, en mi pobreza, hace 40 años atrás vivía con mi padre en un cerro de Villa Alemana, por ende no había agua potable, poco le gustaba molestar a los vecinos, era un hombre amable pero un poco ermitaño y había que molestar por agua, a alguno que tuviera pozo, Un día sucedió que los dos vecinos salieron y nos levantamos tarde y nos quedamos sin agua, aunque el fue a Belloto Norte a conseguir, fue un sacrificio muy grande, almorzamos en silencio, después nos sentamos debajo de un parrón, mi padre estaba serio, yo tenía como 17 años y estaba embarazada.
- Me preocupas hija, cuando nazca esa guagua hay que lavar pañales, yo te encuentro valiente, te hago una invitación más sacrificado que haber ido a Belloto a buscar agua - me dijo
Me puse a reír y le contesté:
- De allá somos, ¿que propones?
- Hagamos un pozo- me contestó.
- Hecho- le contesté dándole la mano.
Yo tenía 3 meses de embarazo cuando empezamos a trabajar en el pozo, mi padre picaba después yo entraba y llenaba el balde que él subía con un torno, una soga y un balde, expuse mi vida,podía haberse cortado el cordel y caer el balde sobre mi cabeza, lo único que le importaba a él y a mi era tener nuestra propia agua sin molestar, sin horarios.
Ante de un mes el pozo medía 8 metros cuando me metía sentía miedo, ya veía un poco oscuro y mi padre lejos de mi que no se cansaba de gritar:
- ¿Estás bien?
Un día domingo en la mañana como las 7:00 hrs él me fue a buscar a la cama y me dijo:
- Ven que te tengo una sorpresa, nuestro sacrificio dio frutos.
El pozo estaba como 3 metros de agua, cristalina y fresca, nunca más he tomado agua como esa, estoy llorando si, porque es un recuerdo hermoso, vale la pena el sacrificio que puedas hacer por Jesucristo, escava en tu corazón hasta que brote el agua que Él quiere darte para que nunca más vuelvas a tener sed y tengas que pedir a tu vecino que te hable de Él, cuando te venga la prueba o te veas en aflicción, pasó que hubo sequía, pero nuestro pozo no se secó, mi padre dejó la puerta abierta sin horarios para el que necesitaba el agua, solo pidió que cuidaran el pozo porque nos servía a todos, Jesús también te dice ahora que cuides tu pozo porque también sirve para todos, si abres la boca y hablas de este Dios bueno. Me llevó meses hacer estas predicaciones y los Estudios Bíblicos, me quedé sin Internet pero nunca me dí por vencida, por último fui a un ciber o me lo conseguí con un buen amigo, hoy solo me queda agradecer a tanta gente que me acompañó, siempre soñé con una iglesia donde yo iba a predicar sin cobrar diezmo ni ofrenda y me la dio, en una pantalla tan chica como la de un computador me dio un templo para que hablara de Él, 733 personas internacionalmente me han acompañado, alabado sea su nombre, porque Él cumple las peticiones del corazón. El Señor no vende su palabra es gratis para todos y no habita en templos hechos por los hombres, si no en el corazón del que lo recibe.  

1 Corintios 6:19-20
19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Hechos 17:24-27 
24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,
25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

Hebreos 10:25

no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Si usted se quiere congregarse según su credo es bueno, aprenderá más de Dios, es como ir a la escuela, pero si usted quiere amar a Dios en su casa también es bueno porque Él dijo que usted es su templo y agregó que estaría con nosotros donde quiera que vayamos.

Josué 1:9

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Y esta humilde y última predicación es dedicada a mis hijos y a mis amigos del blog y ojala sirva para sus vidas, porque la gloria y la honra es para el Padre y su Hijo, yo solamente soy su esclava y me siento feliz por eso y que la bendición quede con ustedes, en sus hogares.
En el sagrado nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.


   Mi querido padre falleció hace 23 años atrás un 17 de septiembre de 1992 dejándome llena de recuerdos para poder sobrevivir. El Polito como lo llamaban todos con cariño.   








































Con este hermoso himno de victoria celebraremos la última predicación.
Dios bendiga y su Hijo Jesucristo a cada alma que me acompañó y a mis dos hijas, Hanahis y Yaritza, mi libro está terminado.
35 Estudios Bíblicos, 20 Predicaciones del Evangelio de Jesucristo.
 He pedido a mi familia que aunque yo falleciera, jamás se cierre este blog, es para ustedes amigos, de una mujer sencilla que ama a los niños profundamente y la naturaleza, que lo único especial que tiene es su gran amor por el Padre y su Hijo Jesucristo.
Muchas gracias.
Un aplauso para todos ustedes de mi parte y de mi familia, en señal de agradecimiento.





El Señor quiere que tú sepas, que si cavas hasta llegar a la profundidad de tu alma buscando su espíritu, puede que veas todo oscuro por las pruebas. "Entre más busco a Dios más sufro", puede que pienses, Él siempre será para ti un rayito de luz donde no caminaras a ciegas y encontrarás la ayuda necesaria para  salir victorioso. Pero Él no quiere que una vez que tu lo encontraste vuelvas atrás, si tú arrepentimiento es sincero, me alegro, hay que cambiar porque Dios no quiere que sus hijos se den baños como el elefante,  ya que este se da un muy buen baño y se limpia muy bien, pero en cuanto sale del agua, recoge tierra de la orilla y se la echa por todo el cuerpo, el elefante queda sucio igual.
Él quiere de ti un arrepentimiento de verdad, entonces jamás estarás solo en las pruebas duras, Jesús buscará muchas manos para auxiliarte en la Tierra, Él pondrá ángeles para salvarte, solo busca en el fondo de tu ♥ que necesitas de Él.

Salmos 37:4
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.